domingo, 22 de mayo de 2011

EL POLLO Y EL CONGELADOR

La experiencia me ha demostrado que las prisas no son buenas, pero creo que, o aún no me ha quedado claro o necesito más experiencias para asumirlo. En fin, que ya sé que tengo que vivir con más calma pero es que es tan complicado... Además, si nuestra vida fuese perfecta, sería extremadamente aburrida, no?. Y la de risas que yo me echo, cuando me pasan cosas como la del pollo.
Ahí vamos: He ido a hacer la compra y he comprado entre otras cosas un súperpollo para hacerlo al horno con patatas. El pobre mío llevaba unos días en la nevera y encima, este finde tenía una agenda de éstas que molan, porque no iba a estar en casa ni un momento y pensé, mejor congelo el pollo, que luego se me olvida y me caduca en la nevera. Pues nada, yo ahí organizando mi compra... abro el congelador y busco un hueco para guardar el pollo. (Mi nevera es de estas americanas con dos puertas, una con nevera y otra con congelador porque yo hago una súpercompra, la organizo e intento no volver al súper en un mes). Y nada, miro y pienso, "el pollo sólo cabe en la puerta del congelador, bueno si ordeno el congelador cabe también en otro sitio... Debería ordenar el congelador porque si meto el pollo en la puerta, cuando se congele, no saldrá". Supongo que entonces llegaron las prisas y... ¿dónde guardé el pollo? pues ¡¡¡¡en la puerta del congelador¡¡¡¡ ¿y qué problema tengo ahora? ¡¡¡¡Qué el hijo de su madre está congelao y no sale¡¡¡¡ El colmo será que te caduque un pollo en el congelador. Y ahora miro el pollo y me pregunto: ¿Qué parte de soy consciente de que si pongo el pollo en la puerta del congelador seguro que luego no sale no me quedó clara? Pues nada, ahora miro el congelador y pienso... ¿Y si me como todo lo que tengo en el congelador hasta que sólo me quede el pollo? Y entonces me viene un pensamiento... y la volveré a liar con el pollo. 8·)

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