Normalmente no me paro a pensar todos los días una hora qué me voy a poner o cómo me voy a peinar, no porque no me guste ir súper "in" , que para qué vamos a engañarnos, sino porque el día tiene 24 horas y los números a mí al menos, no me salen. Pero chica, cuando hablamos de una boda... no te inspires en lo primero que veas, que luego pasa lo que pasa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario